Reglas básicas de higiene personal

Capítulos del curso: 0. Presentación | 1. Microorganismos factores que intervienen | 2. Reglas básicas de higiene personal | 3. Indumentaria de trabajo | 4. Lavado de manos | 5. Manejo higiénico de alimentos

Una de las principales causas de la contaminación de los alimentos es la falta de higiene en la manipulación de éstos.

El personal juega un papel importante como portador directo de muchos microorganismos y si no se tiene la cultura de la higiene y la capacitación es posible que el manejador de alimentos sea el causante de propiciar las ETA (enfermedades trasmitidas por alimentos).

Baño diario. Todo el personal que esté involucrado en la manipulación de los alimentos dentro de los servicios de alimentación deberá presentarse bañado o se bañarán en la empresa antes de iniciar labores.

Ropa y calzado. El personal asistirá a su trabajo con ropa y calzado limpios y para efectuar sus labores en su lugar de trabajo deberán portar uniforme limpio completo y en buen estado, de preferencia de color claro, este uniforme sólo lo usará dentro de las instalaciones de trabajo.

Manos. El personal deberá tener manos limpias, uñas recortadas al ras, sin barniz o esmalte y su piel no deberá tener heridas; en caso de presentar alguna herida, ésta deberá estar protegida con un material impermeable y el uso de guantes.

Joyas. El personal no deberá tener aretes, anillos, cadenas, pulseras, relojes, plumas o cualquier otro objeto que pueda desprenderse durante la preparación de alimentos.

Enfermedades. El personal deberá estar sano, sin tos, gripe, diarrea o heridas.

En caso de que alguien se presente enfermo a trabajar, por ejemplo de tos, gripe, salpullido, cortaduras, excoriaciones, etcétera, deberá ser reubicado en un área donde no tenga contacto con los alimentos, mientras esté enfermo.

Malos hábitos

Existen algunos malos hábitos que deben ser evitados por el manipulador de alimentos. La tos y los estornudos pueden dispersar microorganismos en las gotas provenientes de la boca, que pueden caer sobre los alimentos o en sus cercanías, contaminando las superficies de los equipos y alimentos o a otros manejadores de alimentos.

Hurgarse o rascarse la nariz, boca, cabello, orejas o cualquier parte del cuerpo que no se encuentre cubierta, representa un mal hábito el cual puede difundir los microorganismos propios del cabello o piel hacia los alimentos que se están preparando.

Otra mala práctica es la de escupir, fumar, comer, mascar chicle o beber en las áreas de preparación o durante la elaboración de alimentos.

Publicado en: Trabajador Operativo, Trabajadora Doméstica de Cocina