Época de cosecha

Capítulos del curso: 0. Presentación | 1. Colonias huérfanas | 2. Unión de colonias | 3. Alimentación artificial | 4. Pillaje | 5. Trasiego de colmenas rusticas a modernas y aprovechamiento de colonias y enjambres silvestres | 6. Crianza de reinas | 7. Época de pre-cosecha | 8. Época de cosecha | 9. Tratamiento de la cera | 10. Almacenamiento de cajas y bastidores | 11. Personal en campo | 12. Programa de limpieza e higiene

Las abejas almacenan miel y polen para asegurarse el alimento, y por tanto, la supervivencia de la especie, durante las épocas en que no hay flores en el campo o las inclemencias del tiempo no les permiten salir a recolectar néctar.

La época de cosecha varía en las diferentes zonas del país y está directamente sujeta a las condiciones climáticas que influirán en los ciclos florales.

Hay que ser muy cuidadosos con los panales que vamos a cosechar, asegurándonos de que:

  • No contengan cría operculada, huevos o larvas.
  • No contengan exceso de reservas de polen.
  • Tengan como mínimo el 90/o de miel operculada (sellada).

En las revisiones que efectuamos en épocas de cosecha, sobre todo en la anterior a la cosecha, se sube toda la miel madura (operculada) a las alzas.

La miel que está en período de maduración también se sube a las últimas alzas para que las abejas la acaben de opercular y a la cámara de cría se le da espacio con panales apropiados para la postura de la reina.

Los materiales que nunca debemos olvidar cuando vamos a cosechar son:

  • Como siempre, el equipo de protección, cuña, ahumador y bastante combustible.
  • Cajas vacías, de preferencia nuevas, para que las abejas no entren cuando depositemos los panales que cosechemos con miel.
  • En caso de que los bastidores de las alzas estén todos operculados, podemos utilizar cepillos para barrer las abejas y cosechar toda el alza o bien repelentes naturaleza en una tapa negra.
  • Llevar charolas salva miel para ir colocando las alzas cosechadas y techos para cubrirlas.
  • Cepillo para barrer las abejas de los panales.
  • Balde para recoger la cera o panales falsos.
  • La cantidad de material dependerá del número de colmenas que vayamos a cosechar.
  • Si dispone de vehículo, cargar las alzas cosechadas; echar bastante humo y dirigirse al cuarto de extracción.
  • Si no dispone de vehículo, dejar las alzas cosechadas, a un costado del apiario, bien tapadas para que las abejas no entren. Regresar al anochecer y llevárselas para su extracción.

Extracción de la miel

Si dispone de un cuarto de extracción bien construido y que no puedan entrar las abejas, la extracción se puede hacer en cualquier hora del día. Si no tiene cuarto, es aconsejable que el trabajo de extracción lo realice en casa y por la noche.

Al terminar, lave muy bien todos los utensilios, piso, etc. para que no queden residuos de miel que atraerían a las abejas al día siguiente.

Desopercular los panales de miel, encima de un banco desoperculador o algo que nos sirva como tal, con una salida para que la miel se escurra y no se quede con los opérculos (cera).

Colocar en otro banco los panales (bastidores) desoperculados mientras se pasan al extractar, para que la miel que sueltan, caiga dentro del banco desoperculador.

Para extraer la miel, la limpieza y buena organización dentro del cuarto de extracción son muy importantes. Siga las siguientes indicaciones:

  • Colocar los panales extraídos en las alzas vacías, y al atardecer devolverlas al apiario para que las abejas las limpien.
  • Los panales de miel se desoperculan encima del banco desoperculador, con el cuchillo comenzando de arriba hacia abajo, quitando el opérculo que cubre la miel.
  • Los bastidores desoperculados, se dejan en el banco desoperculador.
  • Después los bastidores pasan al extractar donde se centrifugarán para extraerle toda la miel.

Extractores con motor eléctrico, se dejan unos 8 minutos, en manuales unos 10 – 20 minutos.

Al comenzar el giro debe de ser muy lento para que los panales no se rompan, después de unos dos minutos ir aumentando la velocidad. Colocar una cubeta para que la miel que sale del mismo la vayamos recogiendo.

Cuidados con la miel

La miel al ser centrifugada sale con impurezas como pedazos de panal, abejas muertas, partículas de propóleos, cera, etc.

Para filtrar la miel, utilizamos una malla de 2 x 3 mm. de abertura. Las cubetas que vamos retirando del extractar las pasamos por esta malla, donde quedarán los residuos mayores.

Después la dejamos en los tanques sedimentadores por el plazo mínimo de 72 horas, las impurezas quedan arriba y al sacar la miel por la válvula de la parte inferior, nos saldrá totalmente limpia.

En ocasiones por el tipo de miel que se produce se cristaliza en un plazo muy corto, cuatro o cinco días, por eso tenemos que aseguramos de no dejar mucho tiempo la miel en los tanques; si se cristaliza después será muy costoso el trasegarla.

Si no disponemos de tanques sedimentadores, la filtramos y la dejamos en las cubetas. A las 48 horas con un cucharón le vamos quitando la capa de espuma e impurezas que se forman en la parte superior de la cubeta. Debemos de hacer esto con cuidado para que nos quede la miel lo más limpia posible.

Si la miel se cristaliza y necesitarnos volverla a su estado líquido, la podemos calentar al baño María, con un fuego muy bajo, sin que el agua llegue a hervir, y la miel no nos pase de 60° C.

Nota: Si la miel se calienta a más de 60° c cambia su color, sabor y pierde muchas de sus propiedades.

Publicado en: Apicultor, Trabajador Calificado